25 de marzo de 2010

El boli de 10 colores

Estaba ayer de compras por el Alcampo, cuando en la zona de papelería, me encontré un recuerdo de infancia, ni más ni menos que el superboli de 10 colores, que llevaba, para el que no lo recuerde, los siguientes colores: rojo, azul marino, verde, naranja, marrón, azul celeste, rosa, violeta, negro y verde oscuro. Entonces me vino a la cabeza mi época del colegio, cuando a todos nos dio por llevar ese boli, gordo a más no poder, sobre todo para niños con las manos tan pequeñas, pero con el cual, durante un tiempo, eras el rey de la clase. Si eras el primero que durante ese curso conseguía el boli, te convertías en un rey, todos querían verlo, tocarlo, saber donde lo habías conseguido. 
A los tres días ya estabas cansado, deseando que desapareciera, ya que te dolía la mano de tanto escribir con ese trasto que no cabía en tu mano, y que hacía que tu letra pareciera la de tu médico. Pero aún así, éramos felices con ese boli, con el que podíamos escribir un dictado con una letra de cada color, hacer cálculos poniendo el numerador y el denominador de colores diferentes, el resultado de otro color, y todavía te sobraban colores para poner al lado una cruz si el resultado que a ti te salía era erróneo, o un bien si era correcto. 
Seguramente acabaré comprando ese boli la próxima vez que me acerque, para ponerlo en una estantería de recuerdos de infancia, de momento, como todos los otros post, está en la estantería de recuerdos de infancia de mi cerebro...