Hoy me ha dado por recordar los partidos de fútbol jugábamos los niños de los 80 en Javalí Viejo. Y todo ha venido al ver una puerta de una cochera en una calle cualquiera, ya que esa era la portería en la que nos marcábamos unos golazos que ni Messi, ni Cristiano nos igualarían. En aquella época teníamos que jugar en esas puertas porque no teníamos pista de fútbol sala, ni de fútbol. En el pueblo no había nada, de modo que con 6 ó 7 años teníamos que buscarnos la vida para jugar. El terreno de juego era irregular, las porterías de medidas no reglamentarias, y el calzado... el calzado era a elección de cada uno, lo mismo volvías de misa, con los zapatos caros, y te encontrabas con un amigo chutando a la puerta de la cochera, y te ponías a jugar, sin importarte como pudieran quedar los zapatos. Al acabar el partido, si que te venían a la cabeza los zapatos, bueno, más bien te venía a la cabeza la paliza que te iba a dar tu madre por haber destrozado los zapatos, y haber manchado por completo el traje de los domingos. Pero con esa paliza incluida, eramos felices.
Por aquel entonces nadie se peleaba por usar la pista de fútbol sala, ya que cualquiera calle tenía, y tiene, al menos una portería, de modo, que con un balón y al menos un amigo, podías echarte unas horas de diversión. En esos entonces, la play eran nuestras cabezas, ahí guardábamos nuestros golazos, no en una memory stick, como hacen los niños ahora.
Ahora me apetece salir a la calle y echar un partidillo, ¿alguien se apunta?
Por aquel entonces nadie se peleaba por usar la pista de fútbol sala, ya que cualquiera calle tenía, y tiene, al menos una portería, de modo, que con un balón y al menos un amigo, podías echarte unas horas de diversión. En esos entonces, la play eran nuestras cabezas, ahí guardábamos nuestros golazos, no en una memory stick, como hacen los niños ahora.
Ahora me apetece salir a la calle y echar un partidillo, ¿alguien se apunta?




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