5 de octubre de 2010

Recordando las "escuelas viejas"

Cuántos recuerdos invaden mi mente al pensar en nuestro antiguo colegio...Son tantos en tan poco tiempo que no sabría como empezar, como escribir algo que haga que todos y cada uno de los lectores de este blog puedan realizar un viaje al pasado mentalmente. Pero hay algo que seguro que todos recordarán, y es el quiosco que había en la salida del colegio. Gracias a este quiosco, tenía una razón para ir al colegio, ya que con los 2 ó 3, incluso 5 en los días buenos, me compraba montones de cosas (unas 5 exactamente). Recuerdo salir a toda velocidad de clase, para ser el primero en llegar y poder comprar mis golosinas...de lo que más me acuerdo es de los pequeños pica picas que iban en botecitos de colores, tipo bote de gelatina. Cuando te comías uno de estos, pasabas de cara de estar comiendo un limón (por lo ácidos que eran), a cara de placer, cuando llegaba el sabor dulce.
Otra de las cosas inolvidables de las escuelas viejas, sin duda es su patio, en el que jugábamos los partidos de fútbol en un campo fantasma, ya que no había pista de fútbol, y recuerdo que el campo tenía forma de ficha de Tetris, y encima con inclinación, lo que hacía que unos atacaran bajando una cuesta, y los otros subiéndola, con la consiguiente dificultad para estos últimos.
Otra cosa que recuerdo, es que algunas mañanas, a la hora de la entrada, pasaba un camión con cerdos, dejando el perfume que todo el mundo puede imaginar teniendo en cuenta que eran camiones totalmente abiertos, y que hacían vomitar a más de uno, sobre todo a las niñas.
Son tantos recuerdos, incluida una manifestación pidiendo la construcción de un nuevo colegio, el cual sería construido años después, y en el que ya no teníamos quiosco, la pista de fútbol sala era de verdad, y no pasaban camiones con cerdos.

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